FÁBRICA

FUNDADORES

Clandestina nació por el deseo de sumarse al panorama de cerveza artesanal panameño aportando cervezas únicas y de alta calidad. Este proyecto tuvo tres años en gestación hasta que pudimos salir al mercado el 17 de agosto de 2017 nuestras tres primeras cervezas embotelladas fueron: Nómada, Intriga y Ley Seca. Cabe notar, no obstante, que nuestra primera venta se dio en el V Festival de Cerveza Artesanal, que tuvo lugar entre el 17 y 18 de febrero de 2017 en Ciudad del Saber. Ahí nos bautizaron como parte de la comunidad cervecera panameña.


Nuestro proyecto cuenta con el apoyo de más de 100 accionistas, quienes a través de una iniciativa tipo crowd-funding, aportaron el capital requerido para establecer una de las fábricas de cerveza más innovadoras de la región.

HISTORIA

En 1904, Juan Malek, inmigrante de Bohemia, Imperio Austro-Húngaro, en lo que hoy día es la República Checa, estableció en la Calle de Malambo (hoy Calle 16 Oeste) del barrio de Santa Ana, una cervecería. Fue, hasta donde sabemos, la primera cervecería en Panamá. En La Estrella de Panamá destacan sus anuncios de venta de cerveza, así como los comentarios de los editores del periódico sobre la apertura de la misma. Malek era ya un emprendedor reconocido en la ciudad por sus aventuras en la siembra y cultivo de alfalfa en Coclé y su fábrica de sodas “Sodería Malek”, en donde preparaba la Kola Malek. Tristemente, según cuenta la leyenda de la familia Castillo Malek, la cervecería se perdió en un incendio hacia 1906.


A finales de 2015 comenzamos a buscar inversores luego de un trabajo fuerte de preparación de un modelo de negocio. La recepción fue extraordinaria a tal punto que llegamos a una cifra de aproximadamente 100 socios, hasta ese momento, todavía partes de un proyecto clandestino. Entre ellos contamos con personas cuyos antepasados vinieron a Panamá por un proyecto de cerveza o cuyos abuelos o bisabuelos habían sido socios originales de la Cervecería del Barú o Nacional. Entre nuestros socios contamos con gente que lleva cerveza en sus venas comprometidos con hacer crecer Panamá. Hay extranjeros, hijos de inmigrantes, de varias religiones y razas. No hay un solo grupo que representa la mayoría de las acciones y hay decenas de pequeños inversores que incluye a estudiantes y jóvenes profesionales. Es un proyecto que queremos que refleje a un Panamá mundializado pero con raíces locales.

Meses más tarde, en enero de 2016 hicimos nuestra primera presentación pública y a los que decidieron acompañar el proyecto de lo que será una gran cervecería artesanal, la tercera cervecería más grande de Panamá en producción y la más grande de capital panameño les revelamos el nombre en un evento muy emocionante en el Teatro Amador, justamente, del barrio de Santa Ana, para cerrar el círculo con nuestro tatarabuelo. La selección del nombre Clandestina no fue dejado al azar.

Cuando Guillermo elaboró su primera cerveza en casa, fue inevitable recordar la historia de nuestro tatarabuelo. Y si nuestro tatarabuelo lo pudo hacer, ¿por qué nosotros no?

Así comenzó la intriga para crear Cervecería Clandestina, hace ya casi tres años. Aunque tomo un tiempo alinear los planetas, finalmente la voluntad y entusiasmo se encontró con las circunstancias apropiadas. Nuestra primera idea fue que no queríamos hacer solos este proyecto, sino abrirlo a más personas. Sabíamos que existía un interés, no solo por proyectos en los cuales invertir, sino por participar de un proyecto cuya filosofía queríamos amarrar a Panamá, su visión de mundo, su cultura cervecera y el espíritu emprendedor.

Pensamos mucho sobre los valores que queríamos que reflejara la marca: creatividad, innovación, calidad y emprendimiento, pero también regresábamos sobre asuntos que nos parecían importantes: justicia, ganas de mejorar el mundo y las amistades. Clandestino puede ser algo simplemente ilegal, pero cuando pensamos en artistas, empresarios, escritores y políticos con que nos identificábamos, todos tuvieron que trabajar en clandestinidad. Hoy día quizás Ai Weiwei es el artista que más refleja ese espíritu, pero desde ese garaje donde Steve Jobs hizo su primera Apple Computer hasta la resistencia política de Gandhi y el liderazgo de Mandela, tenían algo clandestino.

Nuestro obrador es de 3 tanques con una capacidad de 30 hectolitros y fué diseñado y construido por la empresa alemana BrauKon.

Capacidad de cocción:

- 1.200 Hectolitros por mes.
- 14.000 cajas por mes.

Capacidad de Fermentación/Maduración:

- Actual: 360 Hectolitros por mes / 4.225 cajas.
- Mediados 2018: 720 Hectolitros por mes / 8.450 cajas.
- 2019: de 900 a 1.080 Hectolitros por mes / 10.560 - 12.675 cajas.


IVÁN SAN MARTÍN

Estudió administración de Empresas en la Universidad de Panamá. Luego de trabajar 11 años en banca y 16 en Nestlé, un viaje a Chile lo llevó a interesarse en la elaboración artesanal de cerveza, donde tomó un curso de un día en la Mini Cervecería que vende equipos caseros. “Me gustó tanto que compre el equipo (menos de $500) y me lo enviaron a Panamá”. Montó su pequeña maquinaria en el cuarto de servicio de la casa y empezó a hacer dos recetas de cerveza. Regresó a Chile y se perfeccionó con un concurso intensivo de una semana en el mismo lugar. Continuó su elaboración para consumo propio, hizo catas entre amigos, cuya aprobación le impulsó a crear su marca Draft Masters Panamá, con las cervezas Bethania´s Dubbel y Bocas Wit, que vendía en algunos restaurantes. Esta experiencia llamó la atención de Guillermo y Diego Quijano quienes lo contactaron para ofrecerle el reto de llevar a cabo un proyecto de mayor escala: Cervecería Clandestina la que administra con éxito actualmente. Iván fue el que pintó en un lienzo la C que luego se escogió para el logo de Clandestina.


SALVADOR VILLACRECES

Nació en Granada, España. Estudio Ingeniería Agronómica con especialidad en Industria Alimentaria en la Universidad de Mérida, y se formó como maestro cervecero en la Universidad de Alicante. Trabajo en Cervecerías en Madrid y en Cerveza Milana en Valladolid. Vive en Panamá desde hace un año y vino exclusivamente a trabajar en Cervecería Clandestina, luego de aplicar para el puesto desde España. Antes de empezar en la fábrica, recibió un entrenamiento de siete meses: una semana en Alemania y el resto en Panamá, con la empresa BrauKon.


GUILLERMO QUIJANO

Nacido en la Ciudad de Panamá. Co-fundador y promotor inicial del proyecto, Guillermo es el presidente de junta directiva e impulsa la visión de Cervecería Clandestina. Es vicepresidente de Grupo Sucasa y miembro de la junta directiva de Banco Panamá. Fue quien tuvo la curiosidad para convertirse en cervecero casero. Principal impulsor del nombre Xa'Madre y productor del evento de lanzamiento de la marca Clandestina en Teatro Amador.


DIEGO QUIJANO

Nacido en la Ciudad de Panamá. Co-fundador y promotor inicial del proyecto, Diego es el secretario de la junta directiva. Es ejecutivo en Grupo Sucasa y presidente de Corprensa. Fue el quien descubrió los anuncios de venta de cerveza de Juan Malek en las ediciones de 1904 de La Estrella de Panamá en la Biblioteca Nacional. Principal impulsor del nombre Ley Seca e Intriga, también redactó las filosofías de esas dos cervezas y las de Xa'Madre y Nómada.